El viernes y sábado pasado recordé mis inicios de melómano, allá en mis tiernos 14 años cuando MTV y La Mosca eran mis fuentes de conocimiento musical.
El fin de semana inició con festejos cumpleañeros entre Guitar Heroe World Tour y conversaciones acerca de qué pasó con los canales de música.
Una chica de nombre Ade(lina) puso su iPod en lista de reproducción nostálgica y volvieron los recuerdos de esos momentos de secundaria incómodos, en donde los deslicé con el estilo de Jamiroquai, cuando Beck me decía where it's at, los Kuryaki usaban de apellido Connor y quería salvar la noche con Eagle Eye Cherry.
Otro gran compadre brindaría por su natalicio en el Imperial que inició a ritmos de rockabilly, que terminarían en otros suspiros por los 90 a las 4am. Primero con los británicos Kula Shaker a quienes les dediqué parte de mi garganta.
La otra mitad fue para Cornershop, la canción Brimful of Asha.
Salú!
Everbody needs a bosom for a pillow
mine's on the RPM