-Tss hoy no iré a trabajar porque el destino me lo impide
-No ps se me quedé sin gasolina por el destino, no por pendejo
Además eso nos limitaría a seguir un guión, exentos de un libre albedrío (junto con la angustia que pudiera provocar) y pues no suena bien. Cada quien toma las decisiones con sus respectivas consecuencias (te drogas, te fríes el cerebro).
Pero en el fondo creo que existen momentos en que no hay explicación atribuible a un sólo factor racional.
Por eso cuando leí Deutsches Requiem de Borges me pasmé. Es de las pocas frases que recuerdo que me gustan; aunque no la sé de memoria.
"Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas; esa teleología individual nos revela un orden secreto y prodigiosamente nos confunde con la divinidad."
Es como esos encuentros entre la Maga y Oliveira.
Con té.
